Entrevista psicológica según Bleger
Entrevista Psicológica Según
Bleger
Para Bleger (1964), la entrevista psicológica es una relación entre dos o más personas en la cual uno de sus integrantes debe tratar de saber lo que está pasando durante la misma y debe actuar según ese conocimiento, aplicando la función de vivenciar, escuchar y observar el comportamiento del entrevistado, en el entendido de que no obtendrá datos completos de la vida total de una persona, sino datos completos de su comportamiento, sus objetivos son: investigación, diagnóstico y terapia.
El mismo autor señala que hay dos tipos fundamentales de la entrevista: abierta y cerrada. Que la entrevista abierta posibilita una investigación más amplia y profunda de la personalidad del entrevistado, ya que el entrevistador tiene la libertad de hacer preguntas flexibles e intervenciones durante las mismas. La entrevista cerrada es en realidad un cuestionario, que permite la comparación sistemática de datos, en un método estandarizado. Los diversos tipos de entrevista, dependen del campo donde son aplicadas, de las variables utilizadas y del resultado benéfico del entrevistado, pueden ser para una consulta psicológica o psiquiátrica, con objetivos de investigación o para un tercero (institución).
También
Álvarez- Gayou (2003), nos explican
que, la entrevista busca obtener un conocimiento cualitativo, expresado
mediante un lenguaje común y corriente que describa la vida de las personas,
sus diversos factores de la integran, sus opiniones generales y situaciones
específicas, donde el entrevistador debe evitar anteponer sus propias ideas y
conceptos, manteniéndose abierto a cualquier fenómeno inesperado y focalizando
el tema a tratar en específico, evitando que el entrevistado utilice
expresiones ambiguas que reflejen contradicciones de su vida o de su mundo.
Una
entrevista de investigación bien realizada puede llegar a ser una experiencia
única, agradable y enriquecedora para el entrevistado, ya que podrá obtener visiones
nuevas acerca de su propia vida y situaciones. El conocimiento se obtendrá a
partir de que la entrevista esté bien planeada, tenga clarificación conceptual
y definido su análisis teórico del tema que tratará. Para realizar una
entrevista, es necesaria una guía, tener una actitud reflexiva ante cualquier
situación durante la relación interpersonal. El material obtenido usualmente es
escrito, para que pueda ser interpretado por otros profesionales y su
verificación, le dará la confiabilidad y validez necesarios para poder generar
un informe útil.
En contraste (Morga (2012), define a la entrevista como la acción de
reunirse, verse mutuamente, un encuentro cara a cara en un determinado lugar,
en el que se dialoga sobre un tema en particular y mediante preguntas
estructuradas se profundiza y se gestiona información con el fin de realizar
una investigación cualitativa sobre una situación en especial. También nos
señala que es un vínculo entre el entrevistador y el entrevistado y por medio
de éste, se establecen procesos de comprensión humana que facilitan entender
cabalmente las necesidades, motivos, procesos cognitivos y afectivos en
general. En todas y cada una de las entrevistas el objetivo de
los procedimientos es el mismo: obtener información confiable, válida y
pertinente para orientar la toma de decisiones.
A mediados del siglo XIX, Morga (2012),
nos refiere que, del trabajo del médico y psicólogo Sigmund Freud
surgió la entrevista psicológica para tratar a algunas personas con afecciones
que no parecían tener un origen físico, utilizando un método verbal para
acceder al origen de ciertos síntomas, preguntando y conversando sobre aspectos
de la vida sentimental del entrevistado, observaba y estimulaba su expresión
verbal y corporal, y fue entonces que este proceso dio origen al nacimiento del
Psicoanálisis. (pp. 11-13)
“En los años 50 del siglo XX surgió un movimiento para
estudiar la entrevista como tal. Autores como Nahoum y José Bleger hacen
aportaciones y publican textos que son la base del conocimiento técnico y
teórico de la entrevista psicológica”.
Entrevista, consulta y anamnesis
Entonces,
si observamos la teoría de la entrevista influenciada por el Psicoanálisis,
tenemos la dimensión inconsciente de la conducta, de la transferencia y la
contra transferencia, de la resistencia y la represión, de la proyección y la
introyección, etc., Desde la Gestalt, se ha comprendido a la entrevista y al
entrevistador como elementos de la totalidad. La topología reconoce el campo
psicológico y sus leyes, tanto como el enfoque situacional. El Conductismo
reconoce la importancia de la observación del comportamiento; todo esto, ha
convertido a la entrevista en un “arte” en su manejo como técnica y la
investigación científica y la ha colocado dentro del método experimental como
instrumento fundamental de trabajo no solo para el psicólogo, sino también para
otros profesionales (psiquiatra, asistente, trabajador social, sociólogo,
etc.).
La entrevista como campo
Bleger
(1964), nos explica que el campo de la entrevista, se configura por las
variables que dependen del entrevistado, entre los participantes se estructura
una relación interpersonal, de la cual depende todo lo que en ella acontece.
El entrevistador controla la entrevista, pero quien la dirige es el entrevistado, así pues, se observa una parte de la vida del paciente que se desarrolla en relación de la investigación y, por otro lado, la entrevista no puede remplazar ni excluir otros procedimientos de investigación de la personalidad, ni suplir algún conocimiento más extenso (psicoanálisis), o un tratamiento de tiempo prolongado, además la entrevista debe contar con un encuadre fijo que consiste en transformar las variables en constantes, las cuales son: la actitud técnica y el rol del entrevistador, los objetivos, el lugar y el tiempo de la entrevista. “Cada entrevista tiene un contexto definido (conjunto de constantes y variables) y su campo es dinámico.
Es
así como Bleger (1964) argumenta que: La sistematización de campo en la
entrevista como estudio, consiste de: actitud, disociación instrumental,
contratransferencia e identificación del entrevistador; del entrevistado, sus
estructuras de conducta, rasgos de carácter, ansiedades, defensa y las
transferencias, para ambos, la relación interpersonal, la interacción entre los
participantes, el proceso de comunicación (proyección, introyección,
identificación y el problema de la ansiedad).
Concordancias y divergencias
En
la anamnesis se supone que el consultante conoce su vida y da su propia
historia, que la entrevista, supone que cada ser humano tiene organizada una
historia de su vida y un esquema de su presente, y de esa historia y de ese
esquema se tiene que deducir lo que no sabe, tomando en consideración las
variables de coincidencia o contradicción que conscientemente exprese. Las
lagunas, disociaciones y contradicciones que se llegan a generar durante la
entrevista, hacen verla como un instrumento de poca confianza, sin embargo,
ésta solo refleja la personalidad misma del entrevistado. Puede ocurrir que el
mismo entrevistador o diferentes entrevistadores recojan en distintos momentos
partes diferentes y aun contradictorias de la misma personalidad. Los datos no
deben ser evaluados en función de que sean ciertos o erróneos, sino como grados
o fenómenos de disociación de la personalidad (Bleger, 1964).
El observador participante
También menciona Bleger (1964), que el entrevistador
forma parte del campo, por tanto, condiciona los fenómenos que él mismo va a
registrar y observa y registra lo que ocurre, los fenómenos externos e
independientes de él, sus impresiones, sensaciones, sentimientos y todo estado
subjetivo; esto le permite la verificación de lo observado por terceros que
pueden rehacer las condiciones de la observación.
Que, las condiciones naturales de la conducta humanan
son las condiciones humanas en sí y la entrevista no tiene validez de
instrumento científico, al suponer que cada objeto tiene cualidades que
dependen de su naturaleza interna propia y que determinadas relaciones
modifican esas cualidades naturales; este tipo de objeción ya no es válido,
porque se basa en una cantidad de supuestos que no son correctos. Ante esto Bleger
(1964) nos explica: “La entrevista no es una distorsión de las pretendidas
condiciones humanas, sino todo lo contrario: la entrevista es la relación
“natural” en que se da el fenómeno psicológico, de tal manera, el enfoque ontológico
y gnoseológico coinciden y son la misma cosa”.
Entrevista e investigación
Una
entrevista tiene su clave fundamental en la investigación que consta de orden y
etapas. (Bleger, 1964), menciona que la entrevista es al inicio, la que
enriquece y genera una hipótesis previa; utilizando la imaginación, el
pensamiento y una buena observación, finalmente se tendrá que verificar y
rectificar toda la información obtenida. Cuando todo esto se realiza
sistemáticamente en un campo de trabajo definido y sometiendo a verificación,
se está realizando una investigación, tarea trascendental de un psicólogo, ya
que indagar y actuar son partes de un proceso de ayuda humana y profesional.
El grupo en la entrevista
El
entrevistador y entrevistado constituyen un grupo, una totalidad o conjunto y
ambos son interdependientes, que cada uno asume un rol específico y cumple
determinados objetivos, que la palabra también juega un papel importante, que
interviene activamente en la comunicación pre verbal: gestos, actitudes, timbre
y tonalidad afectiva de la voz. Ruesch, (citado por Bleger, 1964), opina que:
Se clasifica la personalidad de cada individuo, en base a su sistema de
comunicación, ya que ésta ofrece datos de su relación interpersonal y pueden
ser registrados para graduar y orientar la entrevista.
Transferencia y contratransferencia
Bleger
(1964) explica que la Transferencia y Contratransferencia son fenómenos que
aparecen en toda relación interpersonal y se dan en la entrevista. Que el
entrevistador en la transferencia, actualiza sentimientos, actitudes y
conductas inconscientes que integran la parte irracional de la conducta del
paciente, ésta puede ser negativa y positiva y ambas pueden aparecer, ya que,
en la conducta, constituyen aspectos no controlados por el paciente. Por su
parte, el entrevistado, traslada ciertas situaciones a una realidad presente,
repetitiva y desconocida, que aporta aspectos inmaduros de su personalidad, su
grado de dependencia y su pensamiento mágico o subjetivo.
Que
el entrevistador juega un papel importante en la contratransferencia, ya que la
entrevista tiene efecto sobre él, de acuerdo al grado de su propia historia
personal, las respuestas del entrevistado pueden actualizar sentimientos
inconscientes sobre él, a esto se le considera como elementos perturbadores de
la entrevista y el entrevistador deberá registrarlos como emergentes de la
situación presente, y es entonces que, a la observación en la entrevista, se le
agregará la auto observación. La contratransferencia no es de fácil manejo, y
requiere una buena preparación, experiencia y un alto grado de equilibrio
mental, para que pueda ser utilizada con cierto grado de validez y eficiencia.
Ansiedad en la entrevista
El
entrevistado y el entrevistador se enfrentan a una situación desconocida y lo
desconocido los enfrenta no sólo a una situación externa nueva, sino también al
peligro de lo que desconocen de su propia personalidad. Bleger (1964), deduce
que, toda investigación requiere la presencia de ansiedad frente a lo
desconocido, y el investigador tiene que poseer capacidad para tolerarla y
poder instrumentarla, ya que es uno de los factores más difíciles de manejar, y
si se llegara a sentir abrumado por la ansiedad, se puede recurrir a mecanismos
de defensa como la racionalización, el formalismo, etc., olvidando que el motor
del interés en la investigación, es penetrar en lo desconocido.
Para el entrevistado,
la ansiedad sólo debe ser manejada por el entrevistador, ya que su tarea es
“desarmar “ciertas defensas para que aparezca cierto grado de ansiedad y
posibilite la actualización de los conflictos; teniendo en cuenta la
personalidad del entrevistado y lo que puedan significar ciertas situaciones
abrumadoras que no pudiese tolerar. Así podemos observar que el ritmo de la
entrevista, depende de la capacidad del entrevistado para enfrentar sus
conflictos y resolverlos (Bleger, 1964).
El
entrevistador
Bleger (1964) menciona: El instrumento de trabajo del entrevistador
es él mismo, al examinar la vida de los demás, examina la propia, su
personalidad, conflictos y frustraciones; para estudiar a otro ser humano,
establece una relación interpersonal proyectándose con el entrevistado y
permaneciendo fuera de esta identificación, observando y controlando lo que
ocurre para graduar el impacto emocional y la desorganización ansiosa de ambos.
Esta
disociación del entrevistador es a su vez funcional o dinámica, la proyección e
introyección tienen que ser lo suficientemente plástica o “porosa” para que
pueda permanecer en los límites de una actitud profesional, es entonces que,
una mala disociación, desarrollara conductas fóbicas u obsesivas en sus entrevistados
y la proyección conducirá a encontrar solamente lo que se busca y se necesita,
y a condicionar lo que se encuentra y lo que no se encuentra.
El entrevistado
Cuando
una persona recurre a una entrevista, es porque ha percibido que algo no anda
bien, que ha cambiado o se ha modificado, o bien, se percibe a sí mismo con
ansiedades y temores y, lógicamente, busca asegurarse de que no pasa nada y de
que no es un “enfermo”.
Schilder,
(citado por Bleger, 1964), considera 5 grupos de personas que acuden a una entrevista:
a) Los
que concurren por quejas corporales
b) Por
quejas mentales
c) Por
quejas debidas a la falta de éxito
d) Por
quejas referentes a dificultades en la vida diaria
Por
su parte, Bleger, (1964), nos dice que, podemos reconocer y diferenciar entre
el entrevistado que viene a la consulta, y el que traen o aquel al que “lo han
mandado”; el que viene tiene una cierta percepción de su enfermedad y
corresponde al paciente neurótico, mientras que el psicótico, en cambio, es
traído. El que no tiene motivos para venir, pero viene porque lo han mandado,
corresponde a la psicopatía: delega en otros sus preocupaciones y malestares.
Aquel que viene a consultar por un familiar, indagando su personalidad y su
conducta, pasamos del entrevistado al grupo familiar, diferenciamos también
entre el que viene sólo y el acompañado; el que viene solo pertenece a una
familia esquizoide donde la comunicación entre sus miembros es precaria, viven
separados o dispersos y con algún bloqueo efectivo, entre tanto el que viene
acompañado pertenece a un grupo viscoso
o aglutinado, con un alto grado de interdependencia, otro tipo es el que viene
acompañado por una persona, familiar o amigo, que es el caso del fóbico.
El caso de los matrimonios, la entrevista se maneja como un grupo, debiendo considerar a todos los miembros implicados y al grupo como enfermo. Existe también el fenómeno llamado "el niño equivocado", los padres traen a la consulta al hijo más sano y una vez que se han asegurado de que el técnico no los inculpa ni los acusa, pueden hablar o consultar sobre el hijo más enfermo.
Bleger
(1964), señala que los factores que intervienen en el encuadre de la entrevista
son: tiempo, lugar y rol técnico del profesional. El tiempo define la hora y el
límite en la extensión de la entrevista, también abarca el escenario o terreno
en el cual se realiza la entrevista; en el rol técnico se debe evitar entrar en
relaciones comerciales o de amistad, no debe entrar con sus reacciones ni con
el relato de su vida, ni pretender ningún beneficio que no sea el de sus
honorarios y su interés científico o profesional. El rechazo, la rivalidad, la
envidia, la petulancia o actitud arrogante o agresiva del entrevistado no deben
ser sometidas por el entrevistador, por el contrario, lo que corresponde es
averiguar a qué se deben, cómo funcionan y qué efectos acarrean al
entrevistado; si se interviene preguntando, las preguntas deben ser directas y
sin segundas intenciones, adecuadas a la situación y al grado de tolerancia del
yo del entrevistado.
El
mismo autor asevera que, no hay entrevistas fracasadas; si se observa bien,
toda entrevista aporta datos de importancia sobre la personalidad del
entrevistado, también, es importante reconocer que el lenguaje no es sólo un medio
de transmitir información sino también un poderoso medio para evitar la
información.
Baz
(1996) nos dice que, en el encuadre, el entrevistador establece las reglas de
la entrevista, así como el modelo a utilizar, el número de sesiones y la
duración de todo el proceso; también de ser necesario, le solicitará al
entrevistado la aceptación de una grabación o contrato de confidencialidad, con
el objeto de que se pueda sentir en la libertad de decir lo que desee, lo que
piensa y sienta, y sin temor a que pueda ser expuesto lo que expresó. El fin de
la entrevista, la evaluación del entrevistado y el diagnóstico generado en base
a la interpretación del entrevistador, se tomarán como todo el encuadre.
El producto de la entrevista
Baz
(1996), argumenta que, el producto de la entrevista, depende del proceso de
investigación y de los materiales que se utilicen, éstos deben ser congruentes
con el objetivo que tiene la investigación, es entonces que tendremos que
empezar haciéndonos una pregunta: ¿Qué variante de entrevista utilizaremos? Si
realizamos una entrevista cerrada con preguntas específicas para obtener
respuestas concretas, entonces estamos hablando de un cuestionario; si el
propósito es obtener una biografía de una persona o grupo, estamos realizando una
historia clínica; si generamos un testimonio, la información recogida es
obtenida de un sujeto que consideramos testigo y relata un determinado evento.
Otra
modalidad de la entrevista, es la abierta, ésta posibilita la participación
activa por parte del entrevistador en el campo de interacción, a través de la
palabra hablada, incitará al entrevistado a expresar lo que piensa y lo que
siente en relación al objeto de análisis; por otra parte, la escucha es una
posición analítica que permite la interlocución y despliegue de la subjetividad
del entrevistado donde puede logra abrir y conectar un mundo de posibilidades
respecto de su campo de experiencias y en la que el entrevistador interviene
sólo eventualmente para no interrumpir las posibilidades de reflexión y
autocrítica (Baz, 1996).
La interpretación.
Un
índice fundamental de guía de la interpretación es siempre el beneficio del
entrevistado y no la "descarga" de una ansiedad que origina el
entrevistador, nos debe guiar el monto de ansiedad que estamos resolviendo y no
la ansiedad que se está creando, se debe interpretar lo que realmente está
operando en el aquí y ahora de la entrevista.
Bleger (1964) nos comenta que conviene saber que la
interpretación es una hipótesis que debe ser verificada o rectificada; y que el
entrevistador debe atenerse a comprender al entrevistado durante un tiempo
hasta que pueda adquirir la experiencia y el conocimiento suficiente para
utilizar esa interpretación.
La entrevista operativa, se encarga de comprender y
esclarecer un problema o una situación que el entrevistado aporta como motivo
de la entrevista y la interpretación que se origine de tal entrevista, no debe
salir de contexto, ya que representaría unan agresión.
Informe
psicológico
El orden en que se redacta no tiene nada que ver con
el orden en que se han recogido los datos o en el que se han hecho las
deducciones.
1) Datos de filiación: Nombre, edad, sexo, estado
civil, nacionalidad, domicilio, profesión u oficio.
2)
Procedimientos utilizados: Entrevistas (número y frecuencia, técnica utilizada,
“clima" de las mismas, lugar en que se llevaron a cabo), Tests, juego,
registros objetivos, etcétera. Cuestionarios. Otros procedimientos.
3) Motivos de estudio: por quién fue solicitado y
objetivos del mismo. Actitud del entrevistado y referencia a sus motivaciones
conscientes.
4) Descripción sintética del grupo familiar y de otros
que han tenido o tienen importancia en la vida del entrevistado. Salud,
accidentes y enfermedad del grupo y de sus miembros.
5) Problemática vital: Referencia sucinta de su vida y
sus conflictos actuales, de su desarrollo, adquisiciones, pérdidas, cambios,
temores, aspiraciones, inhibiciones y formas de enfrentarlos o sufrirlos.
6) Descripción de estructuras de conducta. Cambios
observados.
7) Descripción de rasgos de carácter y de la
personalidad, incluyendo la dinámica psicológica (ansiedad, defensas), Incluir
grado de madurez de la personalidad. Constitución. Características emocionales
e intelectuales incluyendo: manejo del lenguaje (léxico y sintaxis, etc.),
nivel de conceptualización, emisión de juicios, anticipación y planeamiento de
situaciones, nivel o grado de coordinación, manejo verbal, capacidad de
observación, análisis y síntesis, grado de atención y concentración. Relaciones
entre el desempeño intelectual, social, profesional y emocional y otros ítems
significativos en cada caso particular.
8) Si se trata de un informe muy detallado o muy
riguroso (por ejemplo, un informe pericial), incluir resultados de cada test y
de cada examen complementario realizado.
9) Conclusión. Diagnóstico y caracterización
psicológica del individuo y de su grupo. Responder específicamente a los
objetivos del estudio (por ejemplo, en el caso de la selección de personal,
orientación vocacional, informe escolar, etcétera).
10) Incluir una posibilidad pronostica desde el punto
de vista psicológico, fundando los elementos sobre los cuales se basa.
11) Posible orientación. Señalar si hacen falta nuevos
exámenes y de qué índole. Señalar la forma posible de subsanar, aliviar u
orientar al entrevistado, según el motivo del estudio o según las necesidades
de la institución que ha solicitado el informe.
Referencias:
Álvarez-Gayou, J. J. (2003).
Métodos Cualitativos para la Obtención de la Información. Cómo hacer investigación
cualitativa: Fundamentos y metodología (pp. 103 -163). México:
Paidós.
Baz, M. (1996). Entrevista de
Investigación en el campo de la subjetividad. Cuadernos del TIPI,
(4), UAM-Xochimilco, México: UAM.
Bleger, J. (1964). La Entrevista Psicológica:
Su empleo en el diagnóstico y la investigación. Ficha editada por el
Departamento de Psicología, Universidad de Bs. As. México: Facultad de
Filosofía y Letras.
Morga, L. E. (2012). Teoría y Técnica de la Entrevista. Estado de México: Red del Tercer Milenio.










Comentarios
Publicar un comentario